viernes, octubre 30, 2026

Caudal de los ríos

Estación hidrométrica

Estado actual
Cargando datos del SAIH Ebro…

Cómo se mide el caudal de un río?

Los caudales que publican las estaciones del SAIH Ebro no proceden de una medición directa. Lo que registran los sensores es el nivel del agua, es decir, su altura en un punto concreto del cauce. El caudal, expresado en metros cúbicos por segundo, se obtiene después mediante cálculo. Este artículo explica cómo se realiza ese proceso, qué red de estaciones controla el Garona y las Nogueras y qué significan los umbrales de aviso.

La medición del nivel

Cada estación de aforo dispone de una escala graduada fija instalada en la orilla, que sirve de referencia para todas las lecturas. En las estaciones convencionales, un flotador unido a un contrapeso sigue las oscilaciones del agua. Un codificador transforma ese movimiento en una señal eléctrica que un transmisor envía al centro de control de la cuenca, con una frecuencia media de quince minutos. Ese es también el intervalo con el que se actualizan las tarjetas de caudales de esta web.

La curva de gasto

La conversión del nivel en caudal se realiza mediante la curva de gasto, una relación que asigna a cada altura del agua el caudal correspondiente en esa sección del río. Cada estación tiene una curva propia, ya que la forma del cauce varía de un punto a otro. La relación no es lineal: a medida que sube el nivel, el caudal aumenta de forma mucho más acusada.

Para elaborar la curva se realizan aforos, mediciones directas de la velocidad del agua y de la sección mojada que se acompañan siempre de la lectura de la escala. Reuniendo un número suficiente de aforos a distintas alturas, desde el estiaje hasta las crecidas, se obtiene la curva de la estación.

Durante décadas el método habitual fue el molinete, una pequeña hélice que se sumerge a distintas profundidades en verticales separadas entre dos y cinco metros. Es preciso con caudales bajos y medios, pero lento y poco práctico durante las avenidas. Desde 2004, la Confederación Hidrográfica del Ebro utiliza también perfiladores acústicos de efecto Doppler, instalados en una plataforma flotante que atraviesa el río. Este sistema reduce el tiempo de medición de horas a minutos y permite aforar caudales superiores a 2.000 m³/s.

Las curvas de gasto deben revisarse periódicamente. La erosión, la acumulación de gravas y el crecimiento de la vegetación modifican el cauce, de modo que una misma altura del agua deja de corresponder al mismo caudal. Por ese motivo los aforos se repiten varias veces al año y la curva se recalibra cuando se detectan desviaciones.

Todo el proceso conlleva un margen de error. En un aforo directo oscila entre el 5 y el 10 %, mientras que durante una avenida puede aproximarse al 20 %, ya que la parte alta de la curva se apoya en menos mediciones y a menudo requiere extrapolación. Así debe interpretarse, por ejemplo, la estimación de 280 m³/s para el Garona en Bossòst durante la crecida del 18 de junio de 2013, de los que unos 70 procedían del deshielo.

Las estaciones del Garona y las Nogueras

El Sistema Automático de Información Hidrológica funciona en la cuenca del Ebro desde 1997. La Confederación dispone de 234 estaciones de aforo en el conjunto de la cuenca, la mayoría integradas en el SAIH.

En la Val d'Aran, esta web sigue tres de ellas. La estación de Arties, en el Garona, registra caudal y nivel, además de temperatura y precipitación. La de Valarties controla el río que desciende de ese valle hacia Arties. La de Bossòst, próxima a la frontera, ofrece dos señales, una para el río y otra para el conjunto del río y el canal. Fuera del valle se siguen la estación de Pont de Suert en el Noguera Ribagorzana y la de Escaló en el Noguera Pallaresa. Ambos ríos nacen en territorio aranés y pertenecen a la cuenca del Ebro.

El SAIH no es la única red de control. La Agència Catalana de l'Aigua cuenta con sensores propios en algunos puntos. El Conselh Generau d'Aran dispone, por su parte, de un sistema de detectores en la cabecera de los ríos, diseñado por la empresa aranesa Arantec, que combina el caudal en tiempo real con las previsiones de precipitación y temperatura, la nieve acumulada y las características del cauce.

Los umbrales de aviso

Algunas estaciones tienen asignados niveles de aviso oficiales, establecidos por el SAIH Ebro para cada punto de control. El verde corresponde a niveles habituales. El amarillo indica un caudal superior al normal, el naranja una crecida con capacidad de causar daños y el rojo una situación extrema.

Los valores difieren entre estaciones porque dependen de la morfología de cada cauce. En Arties, el aviso amarillo se activa con un metro de altura, el naranja con 1,5 metros y el rojo con 2 metros. En Bossòst, los umbrales se sitúan en 1,1, 1,6 y 2 metros. Las estaciones de Pont de Suert y Escaló solo tienen definido el umbral amarillo, en 2,3 y 2 metros respectivamente, mientras que Valarties no tiene ninguno. Como referencia, el 18 de junio de 2013 el nivel del Garona en Arties pasó de 0,5 a 1,5 metros en seis horas.

La Val d'Aran ha sufrido crecidas importantes antes de la de 2013. En la madrugada del 24 de octubre de 1937, el Nere se desbordó a su paso por Vielha y afectó a 67 edificios, entre casas y bordas. En ese mismo temporal, el 27 de octubre de 1937, el Garona alcanzó en Bossòst un caudal de 360 m³/s, según los datos recogidos por el diario Ara. El 7 de noviembre de 1982 el Garona volvió a desbordarse en el valle, dentro del temporal que entre el 6 y el 8 de noviembre de 1982 causó graves daños en la cuenca del Segre. La crecida del 18 de junio de 2013, con unos 280 m³/s estimados en Bossòst, quedó por debajo del máximo de 1937.

Los avisos oficiales corresponden a los organismos competentes.

Fuentes