jueves, 6 de diciembre de 2007

Tunel de Vielha




El túnel de Alfonso XIII, más conocido como túnel de Vielha, está considerado uno de los más peligrosos del territorio español. Aunque en su interior nunca ha tenido lugar un accidente de gravedad, es la principal vía de entrada al valle de Arán.


Fue en mayo de 1948 cuando se abrió al tráfico el túnel Alfonso XIII, quien ordenó la ejecución de las obras después de haber transcurrido casi un siglo desde que se redactara el proyecto.


Desde entonces, esta infraestructura, que recibe un tráfico superior a los 6.000 vehículos/día en jornadas punta y más de 700 camiones, muchos de ellos de materias peligrosas, ha registrado alguna mejora.


Pero la antigüedad del corredor ha provocado que éstas apenas sean percibidas por los usuarios de la que es la puerta de entrada al valle de Arán y una de las principales vías pirenaicas de conexión con Francia.


El túnel tiene una longitud de 5.240 m, con dos carriles que justo alcanzan los 3 m de ancho, dos aceras de 0,50 m y una pendiente media del 5%.


Pero los puntos negativos son muchos, siendo alguno de ellos tan importantes como que la expulsión del humo se efectúa por el mismo espacio que está destinado al tráfico, disminuyendo notablemente la visibilidad del conductor, no tiene franjas de estacionamiento y no tiene carriles de emergencia, los teléfonos SOS no están aislados del ruido y la comunicación con el conductor es imposible, sólo hay semáforos en los portales, no hay señales variables de tráfico, las galerías de evacuación existentes apenas están señalizadas, hay cables desprotegidos en el interior del tunel.


Hay que sumar las filtraciones que se registran en todo el tunel y que debilitan las paredes del túnel, amenazando con provocar desprendimientos en el interior, como ha sucedido en alguna ocasión.

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